Ishkhan Saghatelyan enumeró las concesiones unilaterales de Nikol Pashinyan a Azerbaiyán

El diputado de la Alianza Armenia y representante de la Federación Revolucionaria Armenia (FRA – Tashnagtsutiún), Ishkhan Saghatelyan, enumeró el 24 de marzo una serie de concesiones unilaterales que, según denunció, el gobierno de Armenia realizó a Azerbaiyán desde noviembre de 2020 hasta la actualidad. La declaración fue realizada en respuesta a los dichos del primer ministro Nikol Pashinyan, quien afirmó en una entrevista reciente: “¿Y qué concedimos a Azerbaiyán? Nuestro gobierno no ha hecho ninguna concesión unilateral”. Saghatelyan detalló 18 puntos que, según sostuvo, contradicen esa afirmación y representan concesiones verbales y escritas realizadas sin reciprocidad.
Saghatelyan comenzó su exposición recordando que “por orden de Pashinyan, las fuerzas armadas armenias se retiraron de sus posiciones ocupadas en diciembre de 2020, dejando las posiciones dominantes en Syunik bajo control azerbaiyano”, una decisión que fue justificada, según indicó, por la amenaza de guerra.
El diputado mencionó que el 12 de mayo de 2021 “las fuerzas armadas azerbaiyanas invadieron sin resistencia el territorio soberano de la República de Armenia” en Syunik y Gegharkunik, ocupando 41 kilómetros cuadrados, mientras “entregaron las posiciones estratégicas sin resistencia”. En noviembre de ese mismo año, denunció la entrega a Azerbaiyán de 21 kilómetros de la carretera Goris-Kapan y parte de la aldea de Shurnukh, así como la instalación de un puesto de control azerbaiyano en la carretera Kapan-Chakate.
En marzo de 2022, Saghatelyan señaló que unidades azerbaiyanas ocuparon territorio de la comunidad de Nerkin Hand sin enfrentamiento militar. En abril, Pashinyan declaró una “baja de la vara” respecto de Artsaj (Nagorno Karabaj), lo cual, según Saghatelyan, cumplió una condición previa azerbaiyana de que Armenia se desvinculara del derecho de autodeterminación de la República de Artsaj (Nagorno Karabaj).
El 25 de agosto de 2022, Berdzor, Aghavno y Sus fueron entregados a Azerbaiyán, incluyendo el corredor de Lachín, cuyos gasoductos y líneas eléctricas “quedaron bajo control azerbaiyano, lo que tuvo consecuencias devastadoras durante los días del bloqueo de Artsaj”. También afirmó que esto permitió que “el enemigo avanzó hasta las afueras de la aldea de Tegh en Goris”.
El 13 y 14 de septiembre de 2022 hubo una nueva invasión azerbaiyana en Gegharkunik, Syunik y Vayots Dzor, ampliando la ocupación a 220 kilómetros cuadrados, con “más de 200 bajas”, resultado de “la rendición de posiciones estratégicas”.
En octubre de 2022 y octubre de 2023, respectivamente en Praga y Granada, Pashinyan reconoció a Artsaj como parte de Azerbaiyán, firmando en Granada un documento unilateral que reconocía la integridad territorial azerbaiyana de 86,6 mil kilómetros cuadrados. Saghatelyan destacó que “hasta el día de hoy, Aliyev no ha reconocido de ninguna manera la integridad territorial de Armenia”.
En septiembre de 2023, durante el ataque y posterior limpieza étnica en Artsaj, Saghatelyan señaló que “Pashinyan cumplió la siguiente demanda de Azerbaiyán, dejando en paz a los armenios de Artsaj, negándose públicamente a garantizar la seguridad de unas 120.000 personas que son ciudadanos de la República de Armenia”.
El 28 de febrero de 2024, la parte armenia devolvió a Azerbaiyán a Ruslan Penakhov “sin devolver a los prisioneros”. Casos similares se registraron, según Saghatelyan, con otros azerbaiyanos que invadieron Armenia y cometieron asesinatos en Kapan. También denunció la retirada de tropas en Tavush en 2024 y la entrega de territorios de cuatro aldeas a Azerbaiyán “bajo amenaza de guerra”.
Saghatelyan acusó a Pashinyan de negarse a discutir el retorno y los derechos de los armenios de Artsaj, “tratando así de legitimar el genocidio cometido por Azerbaiyán en Artsaj”. Añadió que el primer ministro aceptó incluir una cláusula sobre una nueva Constitución armenia, cumpliendo exigencias de Azerbaiyán, y que accedió a una solicitud conjunta con Aliyev para disolver el Grupo de Minsk de la OSCE.
Asimismo, señaló que Armenia aceptó “retirar sus reclamaciones ante los tribunales internacionales” y que la exigencia de Azerbaiyán de desmilitarizar Armenia “se hizo parcialmente realidad”. También denunció la inclusión de una cláusula por la cual ambas partes se comprometen a luchar contra quienes actúen “en contra de la agenda de paz”, lo cual, según Saghatelyan, “da a Azerbaiyán la oportunidad de interferir en los asuntos internos de Armenia”.
Entre 2021 y 2024, Armenia transfirió 980 registros de campos minados ubicados en Artsaj a Azerbaiyán. Saghatelyan subrayó que “se trataba de mapas de excepcional importancia, ya que sin ellos se habrían necesitado entre 10 y 15 años para limpiar las zonas minadas”.
Finalmente, Saghatelyan advirtió que “las exigencias de Bakú no acaban ahí”, enumerando como actuales pedidos azerbaiyanos la creación de un corredor, la entrega de enclaves y el asentamiento de azerbaiyanos en Armenia. Cerró su declaración afirmando: “Por lo tanto, todos los intentos del capitulador de falsificar los hechos, mentir, distorsionar la realidad y encubrir su papel genocida se han agotado”.